Inflado de neumáticos con nitrógeno: ¿es recomendable?

¿Alguna vez se ha planteado la posibilidad de inflar los neumáticos de su coche con nitrógeno? Todos sabemos que lo hacen en Fórmula 1 pero, sin embargo, no lo contemplamos tanto para nuestro vehículo. Lo cierto es que, aunque no es una práctica muy extendida en los utilitarios, tiene ciertas ventajas que, sin duda, hacen que nos debamos plantear muy seriamente el inflado con nitrógeno.

¿Por qué inflar los neumáticos de mi coche con nitrógeno?

Existen tres motivos teóricos por los que es más recomendable este tipo de inflado: el primero es que al ser sus moléculas más grandes que las del oxígeno estas se escapan menos y, por tanto, no pierde tanta presión; el segundo es que reduce las posibilidades de que se oxide la llanta; y el tercero es que un neumático con nitrógeno es menos sensible a las altas temperaturas y, por tanto, al calentarse menos hay menos probabilidades de reventón.

Uno de los inconvenientes de inflar las ruedas con nitrógeno es que no es un servicio que se ofrezca en la gasolinera como sí se ofrece el del aire. En cualquier gasolinera se puede comprobar la presión de los neumáticos e inflarlos si es necesario.

Aunque es probable que el motivo que más favorezca para decantarse por el inflado con nitrógeno sea el ahorro. Sí, el ahorro sobre todo de combustible ya que al mantenerse la presión del neumático más uniforme esto evita que se consuma más gasolina de lo normal. Además, como consecuencia también se alargará la vida útil del neumático y de las llantas al reducirse su oxidación por la carencia de humedad en el nitrógeno. Y, por supuesto, todo esto se traduce en que tendrás que revisar la presión de los neumáticos con menor frecuencia por lo que es bastante más cómodo.

¿Qué desventajas tiene?

No obstante, como ocurre con todo también cuenta con alguna desventaja. La más obvia ya la hemos comentado anteriormente, la dificultad para reponer el nitrógeno ya que no es tan fácil encontrar donde hacerlo. Probablemente, tengas que acudir a un taller o centro especializado donde lo hagan. En caso de necesidad, podrás inflarlos con aire sin problema pero ya no tendrás las ventajas del nitrógeno. Por otro lado, inflar las ruedas con nitrógeno tiene un precio de entre 3 y 5 euros por neumático, bastante más caro que el aire (que es gratis prácticamente en todas las gasolineras como ya hemos comentado).

No obstante, cabe destacar que en cualquier centro Aurgi puede solicitar el inflado con nitrógeno de sus neumáticos por solo 1,95€ por unidad. Esté donde esté, Aurgi está ahí para ayudarle. No tenemos rival.

Por tanto, la decisión queda en la voluntad de cada uno. Es muy recomendable este tipo de inflado ya que proporciona mayor seguridad, comodidad y, por supuesto, ahorro a la larga. Aunque para esto tengas que realizar un desembolso inicial mayor que en el inflado con aire. ¿Cómo lo ve?

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