¿Cómo limpiar el radiador del coche?

Ahora que dentro de poco comienza el verano y parece que las restricciones sanitarias se suavizarán, seguramente ya estés planeando viajes para los próximos meses, ¿verdad? Todos pasamos mucho tiempo en nuestro coche y por ello debemos tenerlo siempre adecuado y confortable tanto para nosotros como para nuestros acompañantes. Una de las claves para esta confortabilidad es revisar de manera periódica el sistema de refrigeración (radiador, bomba de agua, termostato…). Sí, en verano es tan importante como en invierno y por eso debemos prestar gran atención para evitar futuros problemas.

Una de las mejores maneras de evitar averías es realizando su limpieza cada cierto tiempo. Y por eso, hoy en Blog Aurgi queremos contarte cómo debes limpiar el radiador para que no te sorprendan los problemas mientras estás de viaje. ¿A qué esperas para ponerte manos a la obra?

¿Cuál es la función del radiador del coche?

El radiador es la parte principal del sistema que se encarga de que la temperatura del motor sea la adecuada cuanto antes al poner en marcha el vehículo y durante el mayor tiempo posible. El objetivo principal es que los pistones se desplacen bien por los cilindros lubricados, sin que se rocen y sin que sufran ni las juntas ni los retenes dependiendo de la graduación. A grandes rasgos, el sistema de refrigeración se compone de: el radiador, los manguitos, la bomba de agua, el termostato, el vaso de expansión y el ventilador. Pero hoy nos centramos únicamente en el radiador.

El radiador cuenta con diseño de celdas por las que el líquido refrigerante debe zigzaguear. Además, esta disposición hace que al recibir el aire del exterior y disipe el calor del motor lo antes posible. Lo que se contiene en el radiador puede enfriarse de tres manera, según el vehículo: con aire, el aire aerodinámico que recibe del exterior entra en él y baja la temperatura del fluido; anticongelante, otro de los método es con este líquido que contiene una temperatura de ebullición y congelación más amplia que el agua por lo que evitará tanto que se congele como que se sobrecaliente; aceite, este es el último de los métodos para los motores cuyo radiador no contiene agua sino aceite. Cierto es que los más habituales son los dos primeros.

¿Y qué pasa si el radiador está sucio?

Es frecuente que con el paso del tiempo el radiador se ensucie debido a diversos factores como el aparcamiento en la calle, zonas en las que hay mucha humedad, residuos del propio líquido refrigerante etc., lo que puede dañar de manera grave elementos como los rotores de la bomba del agua, obstruir manguitos o termostatos. Cuando el radiador esté sucio comenzará a cumplir sus funciones de manera deficiente. Notarás que la temperatura del motor no es la adecuada y se incrementará el riesgo de calentones, gripajes, quemazones en las juntas de culata, entre otras cosas.

Por tanto, por el bien de nuestro motor y de nuestro coche lo más recomendable es que el radiador esté debidamente limpio.

¿Cómo limpiarlo?

Es necesario antes de comenzar su limpieza que el motor esté totalmente frío.

  • Paso 1: levanta el capó del coche y mantenlo elevado. Comienza a limpiar con agua con jabón y un cepillo suave toda la suciedad que se haya acumulado en la parrilla del radiador. Recuerda realizar la limpieza en la misma dirección de las rejillas para que no sufra daños. Tras esto, enjuaga bien y elimina los restos que queden tanto de suciedad como de jabón.
  • Paso 2: ahora deberás realizar el drenaje del líquido refrigerante del radiador para después sustituirlo por uno nuevo. Ponte los guantes y unas gafas de seguridad. Coge una cubeta y colócala debajo de la válvula de drenaje del radiador de manera que quede centrada. Desenrosca la válvula de drenaje y espera hasta que todo el líquido se haya volcado en la cubeta. Una vez hecho esto, cierra bien la válvula.
  • Paso 3: para asegurarnos de que el interior del radiador queda lo suficientemente limpio, rellena el radiador con agua y después realiza la operación de drenado del paso 2. Espera a que salga el agua y repite el proceso varias veces hasta que el agua salga drenada totalmente limpia.
  • Paso 4: comprueba que todos los elementos del radiador están en condiciones óptimas (tapa, mangueras, abrazaderas). Si hubiera algún desperfecto lo más adecuado es sustituir la pieza por una nueva.
  • Paso 5: una vez hecho todo lo anterior, es el momento de llenar el radiador con el líquido refrigerante. Una vez hecho esto pasamos a eliminar el aire que se haya podido quedar en el circuito, para ello bastará con encender el motor unos minutos para que el refrigerante nuevo comience a moverse por el circuito eliminando el aire hacia el exterior.

Como ves es bastante sencillo realizar la limpieza adecuada del radiador y sumamente útil para evitar averías desagradables. Te recordamos además que en nuestros Centros Aurgi contamos con una variedad de líquidos refrigerantes para que puedas elegir el más adecuado para tu coche.

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