Batería coche eléctrico

Baterías de coches eléctricos, la huella de carbono está disminuyendo

Un nuevo estudio sueco muestra que las baterías de los coches eléctricos son cada vez más limpias, reduciendo a más de la mitad las emisiones asociadas a la producción en un plazo de 2 años.

Hoy en día la huella de carbono de las baterías de los coches eléctricos varía entre 61 y 106 kg de CO2 eq. por kWh de capacidad producida.

¿Cuánto pesan las baterías de los coches eléctricos en el medio ambiente? ¿Cuál es la huella de carbono asociada a todo su ciclo de vida (producción, uso y eliminación)?

Estas cuestiones son esenciales hoy en día en los debates sobre la sostenibilidad o no de los vehículos eléctricos. Un estudio sueco trata de arrojar luz sobre esta cuestión evaluando las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a la fabricación de una de las baterías de iones de litio para automóviles más populares, la NMC (cobalto níquel manganeso). La investigación es en realidad una actualización de un antiguo trabajo (año 2017) cuyos resultados habían sido utilizados por los detractores de la electromovilidad para desacreditar los beneficios climáticos de los vehículos eléctricos. En ese momento la evaluación había estimado que la huella de carbono de este tipo de acumulador era de alrededor de 150-200 kg de CO2eq por kWh.

Los últimos datos traen consigo algunas buenas noticias: en sólo dos años el valor se ha reducido drásticamente a entre 61-106 kg de CO2eq por kWh de capacidad producida.

Hay tres razones principales por las que la producción de baterías de coches eléctricos ha mejorado tan rápidamente. En primer lugar, la propia industria ha mejorado y la eficiencia de fabricación de las células ha mejorado. En segundo lugar, se ha dispuesto de datos más recientes y precisos para rellenar el formulario de evaluación. En tercer y último lugar, la generación de electricidad en las principales regiones manufactureras está utilizando cada vez más fuentes renovables, descarbonizando la red y reduciendo así las emisiones de la industria, en particular en Europa, los Estados Unidos y China. El valor más bajo de la estimación – 61 kg/kWh – está obviamente asociado con una mezcla de electricidad con altas proporciones de energía limpia y es una cifra muy cercana a la evaluación de otras fuentes autorizadas, explica hoy la ONG Transport & Environment. En 2019, por ejemplo, un estudio de la Comisión Europea estimó la huella de carbono de las baterías de litio en 77 kg CO2 / kWh. En el mismo año una investigación del Laboratorio Nacional de Argonne indicó un valor de 65 kg CO2 / kWh.

Los mismos investigadores suecos señalan que el límite superior del rango – 106kg de CO2 por kWh – es útil para la estimación pero poco probable en la realidad ya que requeriría un suministro de energía sólo de carbón. Explica un analista de Transporte y Medio Ambiente: «Las baterías de los coches eléctricos están cada vez más limpias cada mes. Esto se debe a que la producción se está volviendo más eficiente y la mezcla de energía se está descarbonizando. Esto demuestra que es importante dónde se construye la fábrica y apoya el actual impulso de la Comisión Europea para crear una industria de almacenamiento en nuestro continente a través de la Alianza de Baterías de la UE».

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